5.10.12

CHARLA SOBRE MEDICINA TRADICIONAL CHINA Y KINESIOLOGIA


Charla informativa sobre Medicina Tradicional China y kinesiología.
Lugar Clinica Velazquez 59. 

clinicavelazquez59.com

Duración aproximada 90 min.
Fecha: Martes 23 a las 19.30.
Esta “charla” no será la típica “charla” en la que uno habla y el resto escucha.  Nuestra idea es hacerla un poco mas dinámica y útil, y si tenemos tiempo podemos hacer incluso algún caso práctico.  Primero se explicará brevemente en que consisten, como funcionan y las patologías que pueden tratar la Medicina Tradicional china y la Kinesiología.
En la segunda parte se expondrán algunos casos de pacientes reales para facilitar la comprensión del funcionamiento de dichas terapias.
Queremos que tú participes y nos preguntes como pueden ayudarte. Podemos hablar de nutrición, de alergias, toxicidades,  dietas.
Podemos hablar de como las emociones influyen en tu salud.
Podemos hablar de lo que tu quieras.

DEFENSA PERSONAL A TRAVES DE PUNTOS DE ACUPUNTURA


Los mismos puntos que sirven para curar, pueden servir en caso de agresión para defendernos, de una forma fácil, rápida, y sin causar lesiones a nuestro agresor. No hacen falta conocimientos previos en artes marciales para aprender, ni tampoco tener mucha fuerza, ya que es una cuestión de precisión, solamente se necesitan ganas de aprender. Clases individuales en clinica velazquez 59.
http://www.clinicavelazquez59.com/

2.10.12

ACUPUNTURA Y DOLOR CRONICO


Un estudio ha demostrado que la tradicional técnica china puede mitigar la artritis, las migrañas y los dolores de espalda.
No siempre hay que tenerle miedo a las agujas. Así lo ha demostrado un reciente estudio sobre acupuntura, el más exhaustivo realizado hasta ahora, en el que se evidencia que esta técnica milenaria es capaz de aliviar dolores crónicos.
Se ha oído hablar de la acupuntura en multitud de ocasiones, ya sea como remedio para dejar de fumar o como método para calmar la ansiedad ante el duro reto de adelgazar. Sin embargo, y a pesar de que se han realizado numerosos estudios, ninguno había llegado a aportar datos tan firmes como los que deja este análisis.
Financiado por el National Institutes of Health de EE.UU. y publicado en Archives of Internal Medicine, el estudio demuestra que llevar a cabo este tipo de tratamiento puede mitigar la artritis, las migrañas e incluso los dolores de espalda crónicos. Andrew Vickers, del Memorial Sloan-Kettering Cancer Center de Nueva York, con la ayuda de otros científicos, realizaron pruebas aleatorias controladas en 17.922 pacientes de España, Reino Unido, Alemania, Suecia y Estados Unidos. La mitad de los pacientes tratados exponían que tras someterse a la técnica habían experimentado mejoras.
Seis años de investigación
Durante la investigación se recopilaron y analizaron estudios anteriores, además de utilizar diferentes técnicas en las pruebas, lo que prolongó su desarrollo hasta 6 años. Por un lado se realizó acupuntura «real», referida a la que se ejecuta mediante la inserción de las agujas en el cuerpo, y por otro la acupuntura «falsa» o de «mentiritas», agujas que se insertan superficialmente y otro tipo de procedimientos sin agujas. «Encontramos que la acupuntura es superior tanto a la no aplicación de acupuntura en el grupo de control, como a la 'acupuntura de mentiritas' en el tratamiento del dolor crónico», explicaban los expertos.
Uno de los motivos de la rigurosidad de este estudio es que Vickers no se conformaba con recopilar y leer los datos de estudios previos. Junto con su equipo de científicos seleccionaron 29 estudios aleatorios sobre acupuntura, determinados como de alta calidad, y contactaron con los autores. Consiguieron así los datos en bruto y posteriormente los analizaron junto con los obtenidos en las pruebas, logrando conclusiones mucho más precisas y fiables.
Si el temor a las agujas no te lo impide, somertete a unos cuantos «molestos» pinchazos puede acabar, o por lo menos aminorar notablemente, tu dolencia.
Fuente: ABC

ACUPUNTURA EN SINTOMAS RAROS


La aparición con frecuencia de síntomas sin explicación médica es angustiante no sólo para el paciente sino también para el médico, y el tratamiento eficaz son limitadas en estos casos: uno de cada cinco pacientes presentan síntomas que no son explicados por la medicina convencional. Los estudios han demostrado que el coste para el Sistema Nacional de Salud de la gestión del tratamiento de un paciente con síntomas sin explicación médica puede ser el doble que el de un paciente con un diagnóstico.
Un equipo de investigadores del Instituto de Investigación de Servicios Sanitarios, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Exeter, Reino Unido, ha llevado a cabo un ensayo controlado aleatorizado y un estudio vinculado a la entrevista a 80 pacientes de médicos de cabecera de Londres, para investigar, según su propia experiencia, el uso de la acupuntura de cinco elementos agregada a su tratamiento habitual. Este es el primer ensayo de acupuntura tradicional para las personas con síntomas inexplicables.
Los resultados de la investigación se han publicado en el British Journal of General Practice. Revelan que la acupuntura tuvo un beneficio significativo y sostenido de estos pacientes y, en consecuencia, que la acupuntura podría ser añadida con seguridad a las terapias utilizadas por los profesionales cuando tratan, con frecuencia, a pacientes con síntomas sin explicación médica.
El grupo de pacientes estaba formado por 80 adultos, un 80% de los cuales eran mujeres con una edad promedio de 50 años y de una variedad de orígenes étnicos que habían consultado a su médico de cabecera al menos ocho veces en el último año. Casi el 60% señalaron los trastornos musculoesqueléticos como los más relevantes, de los cuales casi dos tercios señalaron que estos trastornos habían estado presentes durante un año.
En los tres meses antes de tomar parte en el estudio, los 80 pacientes tuvieron las siguientes experiencias en el Sistema Nacional de Salud: tuvieron 106 visitas de consulta externa, 52 visitas a la clínica del hospital (para tratamientos de fisioterapia, podología y asesoramiento), 44 visitas al hospital para investigaciones (incluyendo 10 imágenes por resonancia magnética - MRI -), y 75 visitas a los profesionales fuera del Sistema Nacional de Salud, tales como ópticos, dentistas y profesionales de terapias complementarias.
Los pacientes fueron divididos aleatoriamente en un grupo de acupuntura y un grupo control. Ocho acupunturistas administraron la acupuntura de los cinco elementos individualmente y en grupo hasta 12 sesiones durante 26 semanas. El mismo número de tratamientos fueron puestos a disposición del grupo de control después de la semana nº 26 hasta la semana 52.
A las 26 semanas, se les pidió a los pacientes que completaran una serie de cuestionarios incluyendo un cuestionario de salud individualizado.
El grupo de acupuntura registró una puntuación significativamente mejorada, en general, en comparación con el grupo control. También registraron una mejora del bienestar, pero no mostraron ningún cambio en cuanto al número de visitas al médico general u otras visitas clínicas ni al número de medicamentos que estaban tomando. Entre el 26 y 52 semanas, el grupo de acupuntura mantuvo su mejora y el grupo control, que se encontraba recibiendo sus tratamientos de acupuntura, mostró un pico de mejora.
El estudio cualitativo asociado, que se centró en las experiencias de los pacientes, apoyó el trabajo cuantitativo.

ACUPUNTURA E IONES DE CALCIO


La acupuntura ha sido ampliamente utilizada en China durante tres milenios como un arte de curación, sin embargo, su fisiología desde el punto de vista occidental todavía es complejo de entender. Hasta hoy en día varias investigaciones condujeron a señalar al concepto neuronal y la posible participación de péptidos opioides, de glutamato, adenosina y partes sensibles en el sistema nervioso central.
En la última década, los científicos comenzaron a investigar el tema con imágenes anatómicas y moleculares. Se encontraron que los movimientos mecánicos de manipulación de la aguja parecen ser cruciales y los iones de calcio intracelular puede desempeñar un papel fundamental.

En esta revisión  se ha explorado la secuencia del proceso fisiológico, desde el giro de la aguja, la activación mecánica del canal de iones de calcio hasta la secreción de beta-endorfina.
La conclusión de esta investigación llega a determinar la diferencia crucial entre las interpretaciones actuales y pasados ​​en examinar la acupuntura como una activación mecánica. Con este cambio, parece que todos los conceptos antiguos chinos pueden ser reinterpretados con los últimos hallazgos en imágenes médicas, biología celular y fisiología. Así que, no tenemos que tirar los 2,500 años las ideas clínicas preservando un único juicio moderno basado en el método científico y la tecnología.
La acción inicial de la acupuntura parece ser mecánica y no neural ni eléctrica.  Se especula que puede haber un mecanismo de canal separado de comunicaciones celulares con los iones de calcio jugando el papel del segundo mensajero. La onda mecánica, la onda de corte acústico y la onda de calcio promueven de la misma fuente, y estas diferentes formas de ondas parecen ideales para describir lo que los antiguos chinos llamada "qi", la "energía", ese misterioso, invisible, incognoscible e intraducible ingrediente de la vida.

30.9.12

LECHE


La leche es el primer alimento que el ser humano, así como todas las crías de los mamíferos, recibe desde el inicio de su vida extrauterina, y resulta ser el alimento completo que cubre todas las necesidades nutricionales en la primera etapa de la vida (0-6 meses de edad), siempre y cuando sea la leche de su propia especie, la especie Humana.

Sin embargo, a partir de aproximadamente los seis meses de edad, la leche materna se hace insuficiente, como único alimento, para satisfacer los requerimientos nutricionales del lactante, y es necesario complementarla introduciendo gradualmente nuevos alimentos, especialmente de origen vegetal. No se recomienda que los bebés consuman leche de vaca antes del año de edad, en primer lugar, por ser considerado un alimento sumamente alergénico y difícil de tolerar, y en segundo lugar por su pobreza en hierro.

La vaca ha sido llamada la madre adoptiva de la especie humana, debido al uso exagerado que se ha dado a su leche como alimento para la humanidad, a pesar de que la leche de vaca difiere muchísimo de la leche de mujer. Aunque sea la más consumida, la composición de la leche de vaca es ideal para los terneros, pero no para los humanos. Por eso, en las fórmulas lácteas para alimentación infantil, se modifica la composición de la leche de vaca, con el fin de asemejarla a la de la leche humana.

La leche humana es la más pobre en proteínas y calcio de todas las leches. Sin embargo, es la más rica en ácidos grasos monoinsaturados (aceite de oliva) y poliinsaturados, necesarios para el desarrollo del cerebro humano.
En cambio, la leche de vaca contiene más del triple de proteínas y de calcio que la leche humana, aunque menos grasas e hidratos de carbono. Sus glóbulos de grasa son muy grandes, y tienden a flotar formando la nata. Esto hace que la digestión de la leche de vaca en su estado natural sea más lenta que la de otros mamíferos. La homogeneización de la leche disminuye un poco este inconveniente. Aparte de diferenciarse en la cantidad total de proteínas, la leche de vaca contiene de 3 a 3,5 g/l00 ml y la de mujer cerca de 1 g/l00 ml, se diferencian en la distribución y tipo de proteínas que contienen. En la leche de vaca, la Caseína representa aproximadamente el 80% del total de proteínas, y las Proteínas del Suero el 20% restante; en contraste, las proteínas de la leche humana se distribuyen en solo un 20% de Caseína, y el mayor porcentaje, 80% de Proteínas del Suero, al revés de lo que presenta la leche de vaca. Dentro de la fracción caseínica, en la leche humana la beta-caseína es el componente mayoritario frente a la alfa-caseína en la de vaca.

La excesiva cantidad de caseína de la leche de vaca neutraliza la acidez gástrica favoreciendo las infecciones intestinales. Además, se coagula en grumos gruesos que no pueden ser bien digeridos por el lactante. Las proteínas de la leche de vaca modificada por la industria para bebés, permanecen en el estómago durante 60 minutos, mientras que las de la leche de mujer solo permanecen 15 minutos.
La caseína es deficitaria en los aminoácidos azufrados Metionina y Cisteína, en cambio, las proteínas del suero son más completas que la caseína, de allí que las proteínas de la leche de mujer sean de mayor Valor Biológico, puesto que en ella predominan las proteínas del suero.

Es interesante notar también que, en la leche de vaca, se destaca la presencia de la Beta-Lactoglobulina, la proteína sérica cuantitativamente más importante de la leche de vaca, que NO SE ENCUENTRA EN LA LECHE HUMANA, y a la cual se le ha atribuido un poderoso EFECTO ALERGÉNICO.

Es probable que por ser una proteína ausente en la leche humana, el bebé no posea las condiciones y enzimas necesarias para su digestión, y cuando se le suministra leche de vaca esta proteína llega al intestino sin modificación, como cualquier proteína extraña. Las proteínas extrañas llegan hasta el intestino delgado intactas, produciendo una sensibilización prematura que puede ser una causa importante en el desarrollo de asma y eczema infantiles.

Otra diferencia entre la leche humana y la de vaca está en la composición de sus ácidos grasos. En la leche de vaca, así como la de otros mamíferos, predominan los ácidos grasos saturados, representando el 66% aproximadamente de su contenido total de grasa; en cambio, en la leche humana existe una proporción equilibrada entre los saturados e insaturados (mono y poliinsaturados), 48% de ácidos grasos saturados, 40% de monoinsaturados y 12% de poliinsaturados. Esto es importante ya que los ácidos grasos insaturados son esenciales para el desarrollo y maduración del sistema nervioso del bebé.

La baja proporción de ácidos grasos poliinsaturados frente a los saturados, unido a su alto contenido en colesterol (300 a 350 mg/l00 g de grasa) ha llevado a la recomendación de restringir o excluir la grasa láctea de la dieta.

La leche humana contiene más hidratos de carbono (CHO) que la leche de vaca, aproximadamente un 7,0% contra un 4,7%, respectivamente. Estos CHO están representados casi en su totalidad por el azúcar (disacárido) lactosa. Se ha observado que la lactosa favorece la absorción del calcio en el intestino; las bacterias intestinales la transforman en ácido láctico, impidiendo así el crecimiento de gérmenes patógenos en el intestino; y la galactosa, resultante de la hidrólisis de la lactosa por la enzima lactasa en el intestino, al permanecer más tiempo en éste debido a su lenta absorción, promueve el crecimiento de flora bacteriana sintetizadora de biotina y otras vitaminas del complejo B.

El total de minerales de la leche de vaca (0,7%) englobado dentro del término cenizas, es casi cuatro veces mayor que el de la leche humana (0,2%), lo que es significativamente importante porque resulta ser una sobrecarga para los riñones del lactante que es alimentado con leche de vaca. Los elementos más abundantes son el Potasio (K), Calcio (Ca), Cloro (Cl), Fósforo (P), Sodio (Na) y Magnesio (Mg). De los constituyentes mayoritarios destacan el Ca y el P, los cuales se encuentran principalmente unidos a las caseínas; en la leche humana, con más baja concentración de éstas, los niveles de estos elementos son inferiores (340 y 140 mg/l, frente a 1.200 y 950 mg/l de Ca y P respectivamente), pero la relación Ca/P es mayor (2,42 frente a 1,26). Esto significa que la leche de vaca contiene casi 7 veces más P y 4 veces más Ca que la humana, lo que acarrea un estímulo permanente de las glándulas paratiroideas y, en consecuencia, una excreción urinaria del exceso de fósforo (lo que podría ser responsable de las tetanias neonatales que ocurren en la primera semana de vida). El hecho de que la leche de mujer sea más pobre en Ca, cumple una misión muy concreta: favorecer la absorción intestinal de las grasas que de otra manera formarían jabones insolubles difíciles de absorber.

Pero de todas las diferencias la más espectacular es la de las hormonas de crecimiento que junto con el contenido proteico hacen posible el rápido crecimiento de los neonatos. Mientras un bebé dobla el peso en 6 meses, ganando unos 7 kilogramos, un ternero lo hace en 47 días, ganando más de 100.

De esta lectura sacamos en claro que no hay comparación entre la leche materna y leche de vaca, sobre todo cuando estamos hablando de nutrición en los primeros meses de vida. Si por alguna razón el niño no puede ser amamantado, la leche de fórmula sería nuestra primera opción, y teniendo en cuenta los parámetros hasta el momento evidenciados, tendríamos que tener en cuenta los siguientes parámetros para aumentar la salud del bebé:

Lo más interesante es la gran diferencia de ácidos grasos; estos ácidos grasos no los pueden añadir a la leche de fórmula porque se oxidan inmediatamente y además al calentar la leche (procesos de UHT) los ácidos se saturan y se vuelven saturados.
El intestino del bebé no digiere bien las proteínas lácteas; no debemos sobrecargar aún más su intestino, ni su hígado, ni sus riñones con más proteínas de lenta o difícil asimilación: proteínas animales (carnes rojas, yogures, queso, mantequilla, huevos), y deberíamos complementar su dieta con algo de pescado y carne magra, y proteínas vegetales a partir del año (legumbres).
Tendrá déficit de hierro, y puede desarrollar anemia, irritabilidad y síndrome de las piernas inquietas por la noche: da vueltas en la cuna hasta que se duerme. Deberíamos suplementar esa carencia de hierro.
Tiene carencias de metionina y cisteína, dos aminoácidos esenciales en la desintoxicación hepática. El síntoma de carencia más habitual de estos aminoácidos son infecciones pulmonares de repetición, con excesiva formación de moco. Este moco se añade al moco que crea el intestino como defensa ante la caseína, por lo que en general son niños “mocosos”. El l-cisteína en farmacias se vende con el nombre comercial de fluimil o fluimicil; es más interesante administrárselo al niño como aminoácido que como medicamento químico con sus respectivos excipientes.
Puede tener una reacción alérgica a alguna proteína, que se puede manifestar como mucosidad, asma, dermatitis o incluso artritis.
El bebé engorda y crece más rápido de lo que sería fisiológico en él, pudiendo desarrollar resistencia a la insulina y en el futuro diabetes, ovarios poliquísticos, terrores nocturnos, hiperlipidemias, hipercolesterolemias, obesidad, diferentes tipos de cáncer, etc (Libro El mono obeso de J.Campillo).
Por la ausencia de Inmunoglobulinas A de la leche materna, tendrán más posibilidad de coger infecciones: se recomienda Pre y pro bióticos, vitamina C y betaglucanos.
Los niños tendrán déficits de vitaminas B que se puede paliar con suplementos nutricionales.

Si la problemática del bebé es muy evidente en relación a la leche de fórmula: dermatitis, bronquiolitis de repetición, neumonías, asma, insomnio, estreñimiento, etc., se recomienda darle leche de soja de fórmula, que se vende en farmacias

LOS BICHOS DE NUESTRAS TRIPAS


MICROBIOMA
El estudio de los cien billones de microorganismos que habitan en el interior del intestino está cambiando el tratamiento de las patologías gastrointestinales, las dolencias cardiovasculares e incluso trastornos como el autismo

Imagen de 'El David' de Miguel Ángel.
El proyecto Genoma Humano secuenció la información genética contenida en el 10% de las células que forman el cuerpo humano. El 90% restante no son células humanas sino un auténtico ecosistema de unos cien billones de bacterias que habitan en nuestro cuerpo. Reciben el nombre de microbioma, y la ciencia está descubriendo cada día nuevas pruebas que demuestran que son fundamentales para nuestra supervivencia. Como explica el doctor Francisco Guarner, responsable del grupo de Fisiología y Fisiopatología Digestiva del Vall d'Hebron Institut de Recerca (VHIR), "el microbioma se considera ya un órgano en sí mismo".
Las alteraciones que se producen en esta población de microorganismos tienen serias consecuencias para la salud; de hecho influyen hasta tal punto en el cuerpo que pueden llegar a modificar la conducta y el desarrollo cerebral. Hay estudios que demuestran que animales de laboratorio que crecen en total ausencia de bacterias tienen un desarrollo corporal deficiente, un cerebro distinto e inmaduro y su sistema inmunitario es incompleto. Lo sorprendente "y una de las razones que justifica el considerar el microbioma como órgano", explica Guarner, "es que si a estos animales se les trasplanta la flora de individuos normales, recuperan la normalidad".
"El microbioma se considera ya un órgano en sí mismo", dice un experto
Bioquímica cerebral
Estos resultados todavía no pueden extrapolarse a seres humanos, pero "existen evidencias indirectas de que el microbioma afecta a nuestra bioquímica cerebral", afirma la investigadora y doctora Elena Verdú, que ha participado en estos experimentos con ratones en la Universidad de McMaster (Canadá). "Es posible que estos mecanismos estén implicados en enfermedades como el autismo", añade la investigadora.
Los trastornos gastrointestinales se cuentan entre las complicaciones que sufren las personas con autismo y merman su calidad de vida. La causa última de esta asociación todavía se desconoce, pero investigadores de la Universidad de Columbia, en EEUU, han descubierto recientemente lo que podría ser una diferencia clave: muchos niños autistas tienen un tipo de bacteria en su flora intestinal que el resto de los niños no tiene.
Este microrganismo en concreto pertenece al género Sutterella y, aunque su presencia está asociada a patologías digestivas inflamatorias como la enfermedad de Crohn
o la colitis ulcerosa, según Bren Williams, autor del estudio, "aún queda mucho trabajo que hacer antes de entender el papel de Sutterella en el autismo".
Casi dos kilos de células bacterianas habitan en nuestro cuerpo
El hecho de que una gran parte de pacientes autistas tengan alterados el tipo y la cantidad de especies de la flora intestinal es una situación en la que todavía no se sabe qué es primero, si el huevo o la gallina. Como asegura Verdú, "la conexión cerebro-intestino es bidireccional" y parece ser prometedora.
Y es que una flora intestinal adecuada no sólo genera vitaminas y aminoácidos esenciales para la supervivencia del cuerpo humano, sino que también estimula el sistema inmunitario. La mayoría de células inmunocompetentes conviven con las bacterias en la pared del intestino y es principalmente allí donde entran en contacto con los antígenos del exterior y el sistema aprende a diferenciar lo propio de lo ajeno.
Todavía no se sabe si las alteraciones gastrointestinales en el autismo son algo más que sintomáticas, pero en otros casos sí lo son. En pacientes con enfermedad de Crohn o esclerosis múltiple, que sí tienen una base autoinmune, la flora intestinal está alterada, y se ha demostrado que, enriqueciéndola, se mejoran sus afectaciones neurológicas.
La flora intestinal interactúa con los fármacos y los alimentos
Una de las opciones terapéuticas en estudio es restaurar la población de bacterias y alterar el sistema inmunitario del paciente mediante el consumo de probióticos o de determinados gusanos helmintos (parasitarios) no patógenos. Aunque esta última opción no suene deliciosa, ya se han obtenido resultados en varios pacientes y en EEUU se han iniciado estudios clínicos en personas autistas y pacientes con esclerosis múltiple o con alergias alimentarias graves. De todos modos, Guarner opina que, aunque los resultados de los tratamientos con helmintos son prometedores, "la solución a estas enfermedades necesita conocer mejor el microbioma".
Desde que se conoce la repercusión del microbioma en el cuerpo humano, la investigación de cómo alterarlo y obtener efectos beneficiosos no sólo avanza en el campo de las enfermedades digestivas, sino en muchos otros, como por ejemplo la cardiología. Hace tiempo que se sabe que pacientes con obesidad o diabetes tipo 2 tienen más riesgo cardiovascular que personas sanas y también elevados niveles de leptina, una hormona relacionada con el metabolismo y el apetito. Un estudio reciente ha puesto en práctica un hecho que ya se conocía, que la presencia de Lactobacillus plantarum disminuye la secreción de leptina. Los resultados demuestran que ratas alimentadas con un probiótico que contiene dicha bacteria sintetizan menor cantidad de leptina y ello podría tener un reflejo en la disminución del número y la gravedad de infartos.
El doctor Abel Mariné, experto en nutrición y seguridad alimentaria de la Universidad de Barcelona, opina que, aunque sí parece existir una relación entre obesidad y flora intestinal "y este estudio es interesante, no hemos de perder de vista que está hecho con animales de laboratorio y que se ha de verificar y ser reproducible", explica. De todos modos, "los probióticos no deben confundirse con medicamentos, pues sus efectos beneficiosos son suaves y a largo plazo", aclara Mariné (ver despiece).
A por los genes
El siguiente gran paso biomédico después de lograr secuenciar el genoma humano es el proyecto europeo MetaHIT (Metagenómica del Tracto Intestinal Humano) . Su objetivo es ambicioso: descifrar el material genético de las más de 150.000 especies distintas de microbios que colonizan el cuerpo humano. Guarner, responsable español de MetaHIT, explica: "Vamos a generar un catálogo de las bacterias simbióticas que viven y participan en nuestro cuerpo, sus características y sus funciones".
Un proyecto quiere descifrar los genes de los microbios que colonizan el cuerpo
La investigación del microbioma no es sencilla, "puesto que la mayoría de las bacterias del intestino necesitan del ecosistema que forman con las demás para crecer", detalla Guarner, "y, por lo tanto, no crecen en las condiciones de cultivo del laboratorio". La solución a este reto ha sido la metagenómica, es decir, aplicar técnicas de biología molecular y secuenciación de genes para obtener grandes bases de datos.
Este proyecto, en el que participan ocho países europeos, está en marcha desde 2008 y tiene fecha prevista de finalización para junio de 2012.
Hasta ahora, los resultados que se conocen del proyecto MetaHIT son sorprendentes. Los investigadores han descubierto, por ejemplo, que es posible que los seres humanos puedan clasificarse, además de por grupo sanguíneo, sexo y edad, según sus bacterias. Los científicos de MetaHIT analizaron la flora intestinal de casi 200 personas de seis nacionalidades distintas y descubrieron que todas ellas se podían agrupar en tres tipos bien diferenciados.
Este descubrimiento puede tener una gran repercusión en medicina puesto que, según explica el genetista Mani Arumugam, primer investigador de estos resultados, "la flora intestinal interactúa directamente con los fármacos y los alimentos que tomamos y modula su absorción"; así que Arumugam cree que, en un futuro, se podrían "diseñar dietas y fármacos personalizados" en función del tipo bacteriano al que pertenezca cada persona.
Una flora intestinal adecuada estimula el sistema inmunitario
Los resultados del estudio MetaHIT pretenden tener infinidad de aplicaciones terapéuticas. "El gran objetivo es llegar a entender una parte del cuerpo humano que hasta ahora desconocíamos", explica Guarner. "Si llegamos a conocer al detalle estos dos kilos de células bacterianas que habitan en nuestro cuerpo, entonces podremos utilizar este conocimiento para tratar el autismo, trastornos psiquiátricos tempranos, enfermedades autoinmunes, alergias, trastornos del metabolismo, obesidad o diabetes tipo 2", enumera.