1.12.14

VIRUS

http://www.ivoox.com/eeb-1a-hora-16-11-14-virus-audios-mp3_rf_3742335_1.html
Aquí os dejo esta chulada de podcast sobre los virus.

CELULAS MADRE Y CEGUERA (EL MUNDO)

Las células madre llevan cerca de tres décadas prometiendo un tratamiento para un enorme rango de enfermedades. Desde que en 1981 Martin Evans y Matthew Kaufman lograron cultivar por primera vez en su laboratorio de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) estas células capaces de transformarse en cualquier tejido especializado, los médicos e investigadores de todo el mundo las ven como una posible fuente celular para regenerar el miocardio después de un infarto o para reemplazar aquellas dañadas por el Parkinson, el Alzheimer o la diabetes, entre muchas otras dolencias.
En aquella primera ocasión se trataba de células de ratón, pero, a pesar del tiempo transcurrido desde entonces y del enorme número de estudios realizados tanto in vitro como en animales, estas células pluripotenciales aún no se han utilizado con éxito para tratar ninguna enfermedad humana. Precisamente su enorme plasticidad y su ilimitada capacidad de autorenovación para formar más células madre han dificultado su uso terapéutico debido a la posibilidad de que lleguen a formar tumores o de que se transformen -diferencien- en tipos de células que no se deseaban obtener.
Pero ese muro científico está a punto de ser derribado. Una investigación realizada en EEUU por uno de los grupos líderes mundiales en medicina regenerativa acaba de demostrar que ya es posible obtener células madre, diferenciarlas en el tipo celular deseado y trasplantarlas a un paciente humano para tratar una enfermedad sin que éste las rechace ni generen problema alguno. En otras palabras, es posible usar esta técnica sin temor a que estas células causen tumores o rechazos.
El trabajo, liderado por Robert Lanza, director científico de Advanced Cell Technology, no sólo ha demostrado la seguridad del uso terapéutico de las células madre, sino que también ha logrado resultados positivos en el tratamiento de las dos enfermedades oculares que suponen la primera causa de ceguera en los países desarrollados.
La receta química
Los autores del estudio, publicado hoy en la revista The Lancet, utilizaron células madre embrionarias humanas para tratar a 18 personas afectadas por un trastorno en la retina. Nueve de ellas padecían degeneración macular vinculada a la edad y las otras nueve distrofia macular de Stargardt.
En este caso se trataba de un ensayo clínico en fase 1, es decir, que sólo se trataba de demostrar la seguridad de su uso en humanos. Y por ese motivo se realizó el estudio tan solo en 18 personas, un número insuficiente para valorar adecuadamente su validez como terapia médica. Pero, aún así, el equipo de Lanza quiso extraer también conclusiones sobre el éxito del uso de células madre para mejorar la visión de los pacientes. Y, al margen de la estadística, los resultados hablan por sí solos: 10 de ellos mejoraron sustancialmente su agudeza visual, siete no sufrieron cambio alguno o mejoraron muy poco y uno de ellos empeoró su visión.
El trabajo científico arrancó con la obtención de células madre a partir de un embrión humano sobrante de un proceso de fertilidad. Después, lograron encontrar la receta química, los factores de crecimiento, que provocan que las células pluripotenciales se transformen en las células deseadas. En este caso, las del epitelio pigmentario de la retina, aquellas que protegen a los fotoreceptores, las células que permiten la visión. El último paso es el trasplante de las células ya diferenciadas a la retina del paciente para comprobar si se integran en el tejido y realizan su función. Y así fue en la mayoría de los casos.
Ambas enfermedades oculares provocan la muerte de este epitelio de la retina y como consecuencia también la de los fotoreceptores, lo que provoca la ceguera. Por eso es importante, señalan los autores, tratar en los primeros estados de la enfermedad y con el número adecuado de células. Lanza y su equipo probó con dosis de 50.000, de 100.000 y de 150.000 células. «El número de pacientes del estudio fue demasiado pequeño para sacar cualquier conclusión referente a la mejor dosis para lograr una mejora en la visión, pero hemos visto los mayores avances con las dosis de células más elevadas», .
Los oculistas y doctores relacionados con la visión señalan que no es casualidad que el primer uso terapéutico en humanos se haya aplicado en un trastorno que afecta a los ojos, ya que estos órganos están muy aislados del sistema inmune y eso reduce el riesgo de rechazo. «Se están sentando las bases de cómo vamos a poder regenerar tejidos que antes era imposible siquiera imaginar», explica la doctora Anniken Burés, del Departamento de Retina del Instituto de Microcirugía Ocular de Barcelona.
Durante años, el uso de células procedentes de embriones humanos despertó un gran debate ético mundial, pero sobre todo en EEUU, donde la Administración Bush prohibió en 2001 que se usaran fondos públicos para investigar con esta técnica. En los últimos años las técnicas médicas han avanzado mucho y ya es posible -gracias al trabajo del Nobel Shinya Yamanaka- reprogramar células adultas para obtener células madre. Pero también se pueden extraer células de un embrión sin destruirlo.

«Tanto las células embrionarias como las pluripotenciales inducidas a partir de células adultas pueden funcionar bien, ya que el protocolo de diferenciación para obtener células del epitelio pigmentario de la retina es el mismo para ambos tipos de células madre», explica Robert Lanza. «Pero es importante señalar que ambas técnicas pueden llevarse a cabo sin destruir ningún embrión», sentencia.

2.11.14

REIKI 1 EN MADRID

Hola amig@s el próximo 29 de Noviembre impartiré un curso de Reiki 1 en Madrid. El horario será de 10h a 20h aproximadamente y el precio son 100 euros. Os recuerdo que si repetís, el curso os sale gratis. Nada mas, si estáis interesados poneos en contacto conmigo por mail o por teléfono.
Un abrazo
 

1.11.14

EL VERDADERO FRANKENSTEIN

Indudablemente pocos sabrán quien fue Andrew Crosse. Y es que su nombre, en lugar de ocupar un apartado en las revistas científicasocupó un sitio destacado en el ocultismo y misterio.

¿Quien fue este hombre? Fue un aristócrata que vivió entre 1784 y 1855. Provisto de gran curiosidad y pasión por la electricidad y la experimentación, comenzó a probar ideas que rondaban en su cabeza.

Una noche, en su casona alejada del casco urbano, descubrió que si excitaba determinada sustancia con electricidad, de aquella nacía vida.

Es decir: de materia inanimada empezaron a crecer tentáculos pequeños que se fueron extendiendo hasta tomar la forma de larvas que se convirtieron en una especie de ácaro.

Algunos dicen que lo que creó fue un Homúnculo, un engendro de la naturaleza que los ocultistas nigromantes se atribuyen crear (entre ellos, Paracelso).

Lo cierto es que su experimento fue replicado por otros científicos (Weeks, Faraday) y también obtuvieron esos organismos aparentemente semejantes a un ácaro. Sin embargo, Crosse fue criticado duramente e incluso considerado nigromante por sus experimentos.

Es indudable, no obstante, que su historia llegó a oídos de Mary Shelley ya que tenían amigos en común. Y ya vemos cual pudo haber sido el origen del relato de ésta sobre Frankenstein.

Pero ¿qué era aquel organismo vivo?. Se especularon muchas teorías y jamás volvió a repetirse el experimento en la actualidad, pero se sospecha que pude haber sido un Glyophagus domesticus, un artrópodo con una increíble capacidad de supervivencia que pudo haberse colado en la experimento.

No obstante, dudan que Crosse y los demás científicos que lo probaron no lo hayan notado. El misterio, en este caso, quedará hasta tanto se vuelva a repetir aquel experimento. Sea lo que haya sido, lo que sí estamosseguros es que le dio vida a una fantástica creación literaria. Y eso ya es mucho

ZEN, CEREBRO Y LA NBA

Phill Jackson ha llegado a Nueva York y su influencia ya se siente en la ciudad. El nuevo presidente de la franquicianeoyorquina, conocido en la NBA como el “Maestro Zen”, es un apasionado del trabajo mental como metodología deportiva. Once anillos le avalan, y  equipos como los Chicago Bulls o Los Ángeles Lakers ya conocen su peculiar forma de trabajar. Ahora está en “La Gran Manzana” con la intención de revitalizar a una franquicia que le permitió debutar en la NBA como jugador.
La primera medida antes de comenzar la temporada es la contratación de un entrenador de meditación, que trabajará de forma particular con cada jugador y de forma grupal en sesiones dónde participarán tanto jugadores como cuerpo técnico. Derek Fisher, actual entrenador de los Knicks, es la mano derecha de Phill y valora de forma muy positiva este tipo de métodos: “Vemos el deporte profesional de una manera que no sólo te centras en el rendimiento de tu cuerpo, tus músculos y tu lanzamiento, si no también en preocuparte de la cabeza. Eso hay que entrenarlo y nosotros nos lo tomamos en serio”.
Phill Jackson sabe que es un aspecto desconocido para la mayor parte de deportistas y aficionados, pero el extrenador ha manifestado que: “El baloncesto es intensidad, actividad y acción. El programa se trata de sentarse, estar calmado, controlar la respiración y centrarse en el momento. Aislarse. Esto es fundamental para poder mantener la mente despejada durante los partidos y estar centrado”.

El respaldo de los jugadores hacia Phill y Derek es total. De hecho el jugador estrellaCarmelo Anthony ha declarado: “Quiero ganar. Para mí no es tan  importante el dinero. Creo en Phil Jackson porque hará lo que tenga que hacer para conseguir que ganemos”.

EL GPS DE NUESTRO CEREBRO

¿Cómo sabemos dónde estamos? ¿Cómo somos capaces de encontrar un camino de un lugar a otro? ¿Y cómo podemos almacenar dicha información de tal manera que podemos encontrar de inmediato la forma para que la próxima vez sepamos cuál es el camino correcto? Los galardonados esta año con el Premio Nobel de Medicina, John O'Keefe, May Britt Moser y Edvar I. Moser, han descubierto un sistema de posicionamiento, un «GPS interno» en el cerebro, que hace que sea posible orientarnos espacialmente.
En 1971, John O'Keefe, Director del Sainsbury Wellcome Centre in Neural Circuits and Behaviour del University College London (Gran Bretaña) descubrió el primer compuesto de este sistema de posicionamiento. Encontró un tipo de células nerviosas en un área del cerebro llamada hipocampo, que siempre se activaban cuando una rata se encontraba en un lugar determinado en una habitación. Y cuando la rata cambiaba de espacio, se activaban otras células nerviosas diferentes. O'Keefe concluyó que estas «células de posicionamiento» formaron el mapa de la habitación en el cerebro.
Más de tres décadas después, en 2005, May-Britt, Directora del Centre for Neural Computation de Trondheim, y Edvard Moser, Director del Kavli Institute for Systems Neuroscience de Trondheim (Suecia) descubrieron otro componente clave del sistema de posicionamiento del cerebro. Identificaron otro tipo de célula nerviosa, que llamaron «células cuadrícula», que generan un sistema de coordenadas y permite un posicionamiento preciso y la búsqueda de caminos. Su investigación posterior mostró cómo las «células de posicionamiento» y las «células cuadrícula» permiten determinar la posición y desplacerse sin error.
Los descubrimientos de O'Keefe, y la pareja Moser han resuelto un problema que ha ocupado a los filósofos y los científicos durante siglos ¿cómo crea el cerebro un mapa del espacio que nos rodea y cómo podemos navegar a través de un complejo entorno?
El sentido del espacio y la capacidad de navegar son fundamentales para nuestra existencia. O'Keefe estaba fascinado por el problema de cómo el cerebro controla el comportamiento y decidió, a finales de 1960, tratar de responder a esta pregunta con métodos neurofisiológicos. Así registró las señales de las células nerviosas en una parte del cerebro llamada hipocampo en ratas que se movían libremente por una habitación y descubrió que ciertas células nerviosas se activan cuando el animal se ubica en un lugar particular. Además, demostró que estas «células de posicionamiento» no estaban simplemente registrando la información visual, sino que también creaban mapa interno del entorno. O'Keefe concluyó que el hipocampo genera numerosos mapas, representados por la actividad colectiva de «células de posicionamiento» que se activan en diferentes ambientes. Por lo tanto, la memoria de un entorno podía ser almacenada como una combinación específica de las actividades celulares lugar en el hipocampo.
Por su parte May-Britt y Edvard Moser fueron trazando las conexiones en el hipocampo de ratas que se desplazaban en una habitación cuando descubrieron un patrón sorprendente de la actividad en una parte cercana del cerebro llamada la corteza entorrinal. Allí se activaban ciertas células cuando la rata pasaba por varias ubicaciones dispuestas en una cuadrícula hexagonal. Y observaron que cada una de estas células se activaba con un patrón espacial singular lo que sugería que estas «células cuadrícula» constituían un sistema de coordenadas que permite la navegación espacial. Junto con otras células de la corteza entorrinal que reconocen la dirección de la cabeza y los límites de la habitación, éstas forman circuitos con las «células de posicionamiento» en el hipocampo. Este circuito constituye un sistema global de posicionamiento, un GPS interno, en el cerebro, aseguran.


Gracias a las investigaciones con técnicas de imagen cerebral, así como los estudios de los pacientes sometidos a neurocirugía, se sabe que en los humanos existen estas «células de posicionamiento» y «células cuadrícula». De hecho también se ha visto que las personas con de Alzheimer tienen afectados el hipocampo y la corteza entorrinal, lo que hace que no puedan reconocer el entorno. Los investigadores creen que el conocimiento sobre este GPS cerebral ayudará a comprender el mecanismo que sustenta la pérdida de la memoria espacial devastadora que afecta a las personas con esta enfermedad. Pero, como dijeron en la rueda de prensa de anuncio de los premios, «no se trata de un mecanismo de la enfermedad, sino que servirá para avanzar en su conocimiento y en su comprensión, pero no se puede hablar de aplicaciones clínicas a corto o medio plazo».

NEUROMARKETING


El neuromarketing consiste en la aplicación de las técnicas de investigación de las neurocienciasa la investigación de marketing tradicional. A través de técnicas de medición de la actividad cerebral (como el EGG o la fMRI), las “respuestas” de los entrevistados a distintos estímulos (por ejemplo, anuncios publicitarios) son leídas directamente de su actividad cerebral. Las neurociencias permiten, por este método, averiguar que niveles de atención está prestando los sujetos analizados a un anuncio segundo por segundo y plano por plano. De este modo se pueden tomar decisiones como por ejemplo retirar un determinado plano del anuncio final o añadir una secuencia adicional. También pueden medirse otros muchos conceptos, como la activación del sujeto o su estado emocional cuando aparece el producto en pantalla.
Kevin Randall, director de estrategia de marca e investigación en Movéo Integrated Marketingdefine el neuromarketing como “la práctica de usar tecnología para medir la actividad cerebral en los consumidores para utilizar esa información en el desarrollo de productos y comunicaciones” (el texto original: “the practice of using technology to measure brain activity in consumer subjects in order to inform the development of products and communications”).
Los estudios realizados hasta el momento han demostrado, en general, una buena correlación entre los resultados obtenidos mediante técnicas de investigación convencionales, como cuestionario o focus groups, y los obtenidos con estas nuevas técnicas de investigación.
No obstante, cuando el objeto de la investigación es un tema sensible que puede provocar respuestas falsas, el neuromarketing es capaz de obtener directamente respuestas neurofisiológicas de los entrevistados, sin que medie una verbalización o expresión escrita, por lo que se convierte en prácticamente la única metodología que puede obtener respuestas fiables.

De mismo modo, las técnicas neurocientíficas permiten obtener información sobreprocesos mentales de los que no percibimos de manera consciente. Se estima que el 85% de nuestras decisiones las tomamos de manera subconscientes y que sólo un 15% son decisiones realmente conscientes. La mayoría de nuestras decisiones de compra están mediadas por estímulos subconscientes que ningún sujeto verbalizará en un estudio con técnicas convencionales.